Antes de que el Estallido Social en Chile hiciera su aparición el 18 de octubre, nuestro país seguía siendo la fotocopia del Edén: nos preparábamos para recibir finales de copas, visitas internacionales, ver al vuyita irse a la B (?) y subirle el pelo a este calcetín de tierra que nuestro bracicorto presidente consideraba un oasis. Y mientras nos invitaban a levantarnos más temprano para pagar menos en el metro, en medio de la eterna resignación que nos vieran las gónadas por enésima vez con el alza de 30 pesos, nada hacía presagiar que las evasiones masivas se transformarían en el comienzo de una explosión popular, una de las más grandes en más de 200 años de parsimonia y de seguirle el paso al patrón.

Foto con una tanqueta de fondo

¿Te acuerdas de Pulgar? Volvió, en forma de fachos.

Pero estos 40 días de protestas gracias al liderazgo del Presidente Piñera, donde aprendimos a usar agua con bicarbonato, mascarilla/capucha y antiparras; en que hemos sacado ideas de las protestas en Hong Kong porque ellos están en el 3019, terminamos arrancando de los pacos CULIAOS HIJOS DE LA YUTA SAPOS Y LA CONCHETUMARE SE LES VAN A DEVOLVER TODAS LAS BALAS QUE DISPARARON PERKINES CULIAOS y donde ya casi logramos nuestro propio escudo nacional conformado por el Negro Matapacos y Baila Pikachu, también tiene un lado B: Gente Como Uno preocupada que Chile S.A. vaya directo al desastre al no poder ser atendido por sus propios dueños. Decidieron tomar cartas en el asunto, dejar de comerse entre primos, ponerse su vestimenta de chupapicos guerra y durante más de un mes nos han regalado su mejor esfuerzo por hacer funcionar este país pegado con moco, demostrando que los cuicos también trabajan (cuando los ven) y que ser facho no es malo (?). Esta cagá de recopilatorio mal hecha, entregada tres semanas tarde y con menos cariño que Miguel Juan Sebastián en las encuestas, para esos patriotas que nunca imaginaron que su sufrimiento iba a llegar tan lejos.