G-Force (Fuerza G)
Por Crist Freak

Cuando se es un ñoño asocial que no le gusta el fútbol en un país de futboleros y asados, no queda otra que buscar nuevos hobbies que entretengan y que se adecuen a tus inhabilidades sociales. A lo largo de mi adolescencia muchos fueron las actividades que realicé para entretener mi joven y viril cuerpo lleno de testosterona: jugar mitos y leyendas, jugar Pokemon, ver animé, leer comics, ver películas y por sobre todo ver, mucha mucha mucha tele. ¿Por qué? Porque era a lo que cualquier mortal podía optar, no hay casa donde no hubiera tele, sagrado era llegar del colegio y tomar once viendo tele, o faltar a clases y quedarse viendo tele en la cama. Es así como pasé horas viendo esa caja idiota; dibujos animados, series, películas, cualquier cosa era mejor que salir a jugar a la pelota y conocer minas (cosa que hice a muy tarde edad, lo de minas claro está, aún soy un chuzo para la pelota). En fin, esa práctica de años me ha dotado actualmente de una mente privilegiada que me permite cada vez que mi vieja me habla de un actor mencionarle en un microsegundo el actor del que habla (siempre se confunde con Morgan Freeman y dice ese “negro” famoso) y su respectivo doblaje. Escuelas de voces maravillosas, eso es lo que vamos a analizar a continuación